lunes, 5 de noviembre de 2012


A pesar de que no es de forma intencionada, cada otoño leo el que llega a ser el mejor libro que cae en mis manos en todo el año. Este 2012 ha tocado "Siete años", de Peter Stamm.

Como siempre, me llamó la atención su portada cuando lo vi colocado en la estantería de la biblioteca, así que me lo llevé a casa y leí algunas páginas. Al momento me quedé atrapada en sus personajes complejos y bien definidos y en la forma de escribir de su autor, que ha hecho que me costase trabajo dejar de leerlo y a la vez que me provocase incomodidad avanzar en su lectura por no querer terminarlo.

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